Gran fiesta del balonmano coruñés, en uno de los proyectos deportivos, que inició José Manuel Rouco, allá por el año 1992 en el Colegio de Tarrío tras entrenar al OAR CORUÑA.

Ahora, tras varias décadas de trabajo, nuevas hornadas de jugadores, disfrutan de este deporte, y prueba de ello, el buen ambiente que se genera en cada partido local.

El OAR CORUÑA juvenil, entrenado por Manu López, y que está disfrutando de una gran pretemporada, apostó por rotar a muchos jugadores de cara a la preparación de los importantes siguientes partidos.

Este año la primera línea tiene gran movilidad, con una gran dirección desde el centro, con un Santi Lojo, que cada día aporta nuevos recursos y crece su soltura para organizar el juego de ataque posicional. Dani Mcnamee, Pedro Pereira, Edu Cousillas, están realmente sueltos en los cruces y trayectorias profundas para lanzar. Adrián Pérez en defensa es un gran baluarte, y Javi cada día mejora en su vuelta tras su periplo americano. Los jugadores de primer año aportan mucha frescura y desparpajo, los gemelos Juan y Pedro no dejan de sorprendernos y Lucas Lombao se va a sentir muy cómodo este año, desplegando un juego con muchas variables. Pérez en el extremo, tiene capacidad para resolver cualquier situación de lanzamiento con poco ángulo. Hay cadetes que reforzarán el papel del equipo juvenil, en función de cómo entrenen cada semana. El equipo juvenil este año nos dará muchas alegrías.

Gran trabajo de todos y cada uno de los jugadores, en una pretemporada llena de esfuerzo, ganas de trabajar, y con un ambiente inmejorable.