El INVESTO OAR CORUÑA, pretende mejorar todos los resultados de la primera vuelta, y luchar cada balón al límite, vida o muerte entre los equipos que se juegan el acceso a la fase de ascenso y los equipos que disputan salir de la zona peligrosa. Los equipos de la zona templada, comienzan a tener resultados inesperados.

Todos conscientes de la relevancia de este partido, en juego, mucho más que dos puntos, y sobre todo, tras los resultados inesperados en A Cañiza y en Sedona de Camariñas y Luceros.

La plantilla, mentalizada, y encontrando todo tipo de soluciones, para generar un sistema defensivo, que impidiese a uno de los equipos más goleadores de la categoría, sentirse cómodo. En el bloque central, la dupla SARASOLA-VALLES rindieron a un gran nivel, coordinados y defendiendo con mucha anticipación. En los segundos, Martínez y Adrián, y en los exteriores Zas y Sío, con un Buño en portería que logró estar más de 10 minutos sin encajar gol. El sistema defensivo funcionó, y los jugadores iban a más en la primera parte, con el objetivo de romper el partido.

Los contraataques, permitieron, que el INVESTO OAR CORUÑA, jugase con mayor intensidad, con un ritmo frenético, y con un banquillo que vibraba en cada robo de balón, como nunca se ha visto, conscientes de la importancia de cada recuperación de balón y cada acción defensiva.

En el ataque posicional, Molina, dando un repertorio de continuidad, y de variables, ante el 5:1 mixto sobre Diego Martínez, y sobre todo en los minutos finales, con un 3:3 muy presionante, donde Sergio Sarasola jugó entre líneas, realizando acciones de mérito en el tramo final del partido.

Gran actuación de Jaime Martín en la segunda parte, con paradas determinantes en los momentos clave.

Victoria muy trabajada, buscando generar un sistema de juego, que permita rendir en los próximos encuentros frentes a Lalín y Xiria.

INVESTO OAR CORUÑA 28 – BASE OVIEDO UNIÓN FINANCIERA 26