El OAR escribe uno de los capítulos para recordar toda la vida, del libro de la HISTORIA del club desde 1952, con una nueva gesta, logrando una permanencia agónica en PRIMERA DIVISIÓN, sin apenas fuerzas, y con una cantidad de dificultades añadidas, que impedían poder competir como se debe.

Todo empezó en agosto, con una desafortunada gestión de las administraciones, que impedía completar un presupuesto digno para la categoría. A partir de ahí, trabajo incesante, y constante para equilibrar un equipo, en el que nadie querría estar, si no es por amor a un SENTIMIENTO, a un escudo y a una camiseta, como la del OAR que lleva 67 años luchando por promocionar el balonmano en la ciudad de A Coruña y alrededores. Todos los datos de septiembre y octubre, con las primeras derrotas por más de 20 goles, presagiaban una temporada, donde iba a ser muy difícil lograr ganar puntos, al nivel de los demás equipos, iba a ser imposible lograr la permanencia en primera división.

Los jugadores de casa…, con Dani Picado, elegido capitán, Sergio Sarasola de vuelta de Rumanía, Manu López, Edu Cousillas, Adri Pérez, Kevin Dacosta y Mario Crecente ayudando en los momentos clave, en los que nadie quería formar parte de un equipo inconcluso, de un equipo muy debilitado, en la UCI. En la portería Jaime – Buño y Naya hacían todo por estar, y se iba completando la plantilla con Pedro Pereira, y un Alex Zas que iba entrando poco a poco. Nando Moreno decidió apostar por su vuelta, a pesar, de sus problemas para conciliar trabajo / balonmano. El equipo decidió salir a competir, a pecho descubierto, contra equipos reforzados, como Lavadores – Chapela – Lalín – Cañiza – Oviedo – Gijón…. , el OAR tenía que reinventarse…. cada semana ha supuesto un trabajo extenuante por parte de unos pocos, para que se viese un equipo con capacidad de lucha, de entrega y humilde.

El INVESTO OAR CORUÑA vence en Pontevedra, frente al TEUCRO, el día 28 de abril,  por un 27-36,  y continuará en PRIMERA DIVISIÓN NACIONAL la temporada 19/20. Esta frase llena de orgullo, por llegar a superar con enorme sacrificio, muchos retos que harían caer al más fuerte.

De titánico, se puede considerar el esfuerzo de una plantilla, a lo largo de esta temporada 18/19, tras los grandes reveses desde agosto, superando todo tipo de dificultades, iniciando un proyecto deportivo cargado de emotividad, por las grandes ausencias en forma de lesión grave, de Miguel Novo, de Carlos Martín, de Joaquín de las Heras y de Diego Martínez.

A todos ellos, ….., a los que quisieron y no pudieron estar, por motivos de fuerza mayor, el INVESTO OAR agradece el esfuerzo de los jugadores que formaron parte de esta última convocatoria, porque han cubierto una de las grandes hazañas, de las que merecen la pena vivir y ser protagonista.

PORTEROS: Jaime Martín, Dani Buño, Alex Naya

EXTREMOS IZQUIERDOS: Alex Zas, Kevin Dacosta

LATERALES IZQUIERDOS: Sergio Sarasola, Pedro Pereira, Nando Moreno

CENTRAL: Alberto Molina

LATERALES DERECHOS: Sergio Valles, Edu Cousillas

EXTREMOS DERECHOS: Miguel Sío, Manu López

PIVOTES: Adri Pérez, Yoel García, Dani Picado

16 jugadores que lucharon hasta la extenuación en Pontevedra, frente al TEUCRO, en un partido que habrá que guardar, como uno de los más importantes de los últimos años, por lo que había en juego.

29 jornadas disputadas, resta un partido para acabar la temporada, el sábado 4 de mayo frente a Carnes do RIBEIRO, el INVESTO OAR CORUÑA, a las 19 horas , en SAN FCO JAVIER. Reconocimiento a un sentimiento, a una pasión común, el OAR, el BALONMANO.