Todos los jugadores, muy involucrados, independientemente, de si juegan o no, siendo conscientes de las limitaciones de uno de los clubes más humildes de la categoría, ha llegado el momento de reconocer la inmensa labor de continuidad, constancia y regularidad, de jugadores que están a las duras y las maduras. Gran sentimiento de club, de los jugadores Dani Picado y Kevin Dacosta, siempre disponibles para lo que se precise, merecido reconocimiento a su trabajo, y respeto ante la imagen y sentimiento que transmiten cada instante. Qué importante es para un equipo, contar con jugadores así.

Ingrata labor, pero fundamental, para que los cimientos de un equipo y un club, sean sólidos, y pueda haber grandes momentos basados en superar las circunstancias adversas. Buen ejemplo, para todos.